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Cebolla:
Bases Nutricionales de la Fertilización
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Ings. Agrs. Mercedes Figueroa y Martín
Torres Duggan
EEA INTA Pergamino
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La cebolla sin ninguna duda es uno de las especies hortícolas mas importantes
de la Argentina, junto con especies como el ajo, tomate, pimiento, papa, y otras
de hoja por el volumen comercializado y por agregado de valor económico. La
fertilización representa uno de los pilares que permiten acceder a productos de
calidad y con rendimientos elevados y sostenidos en el tiempo. El éxito
alcanzado en el cultivo de cebolla radica en un manejo integrado de las
practicas culturales tanto durante el cultivo como durante el periodo de
post-cosecha, optimizando el ambiente en el que desarrolla el cultivo. El manejo
de la nutrición debe tener como objetivo proporcionar los nutrientes esenciales
en tiempo y forma, teniendo en cuenta cada etapa de su ciclo. En este trabajo se
resumen las principales limitantes nutricionales del cultivo y las bases para
efectuar un diagnóstico de la fertilidad.
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El manejo de un cultivo
intensivo debe procurar satisfacer las necesidades de agua, luz y nutricionales
en cada una de las etapas de producción. Desde el punto de vista nutricional,
el primer paso consiste en determinar qué nutrientes limitan el crecimiento del
cultivo a través de un diagnóstico de la fertilidad en cada lote de
producción. Posteriormente se definirá un programa de fertilización en donde
se definirán los siguientes puntos:
1-Dosis de nutrientes
y fuentes de fertilizantes
2-Forma y momento de aplicación.
3-Tecnología de aplicación
Cada componente del
programa de fertilización tendrá como objetivo optimizar el aprovechamiento de
los nutrientes agregados y para ello es fundamental minimizar las pérdidas de
nutrientes. En este sentido, el fraccionamiento y la sincronización de la
aplicación de los nutrientes con los momentos de mayor exigencia son de gran
importancia. El riego también juega un rol importante, en especial en los
sistemas de producción locales, ya que las principales áreas de producción de
cebollas: Cuyo, Sur de Buenos Aires y Santiago del Estero, se ubican en regiones
semiáridas donde el riego es parte integral del sistema de producción
económica. Como la mayoría de los productores de estas regiones utiliza
sistemas de riego por surcos, normalmente de menor eficiencia de uso del agua
que los sistemas de riego localizados (goteo y microaspersión), el manejo
combinado del riego y la fertilización son fundamentales.
Necesidades
nutricionales y bases de diagnóstico de la fertilidad
El cultivo de cebolla se
caracteriza por un sistema radicular reducido por lo cual exceso o deficiencia
de agua lo afectan rápidamente, enfatizando la importancia del adecuado manejo
del riego entre los factores de producción. Otros factores climáticos y
ambientales tales como temperaturas nocturna y diurna y duración del día,
afectan profundamente la fisiología del cultivo y en particular la formación
del producto económico: el bulbo.
Para conocer el estado
nutricional del sitio se recomienda como en general, realizar un análisis de
suelos previo a la siembra para poder corregir deficiencias a tiempo. En caso de
que el cultivo ya esté implantado y se realice un análisis foliar, las
muestras deben tomarse de las hojas centrales jóvenes antes de la expansión
del bulbo a razón de 20 a 30 hojas. Dentro de los nutrientes esenciales, el
nitrógeno es el elementos que en mayor medida limita el rendimiento del cultivo
y para sostener niveles elevados de producción es necesario aplicar elevadas
dosis del orden de 150-200 kg de N/ha dependiendo del suelo y ambiente zonal.
Con respecto a la
salinidad, la cebolla es un cultivo considerado sensible ya que valores de
saturación de sales en extracto de 1.2 ds/m, causan mermas en el rendimiento de
16 %. Este parámetro deberá ser permanentemente monitoreado, sobretodo en
zonas secas (como Cuyo) en donde es fundamental incluir en el cálculo de la
lámina de riego la lámina de lixiviación de sales.
Requerimientos
nutricionales
Una producción de 35
t/ha de cebolla extrae aproximadamente:
128 kg/ha de N, 24 kg/ha
de P, 99 kg/ha de K, 28 kg/ha de Ca y 6,3 kg/ha de Mg. Un desvalance en
cualquiera de los nutrientes repercute en la calidad y no en el rendimiento
total.
Niveles de suficiencia
foliar
| |
N |
P |
K |
Ca |
Mg |
Mn |
B |
Zn |
Fe |
Cl |
| |
......................%....................... |
...............ppm............... |
|
Suficiente |
2.5-3.0 |
0.2 |
3-4.5 |
0.52 |
0.33 |
16-24 |
10 |
22-32 |
29-50 |
0.25 |
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Valores inferiores a los
de la tabla indican deficiencias y probables perdidas de rendimiento o de
calidad, que para evitarse deberían corregirse por la aplicación de
fertilizantes con nutrientes que los contengan.
Algunos nutrientes que
no deben faltar en un plan de fertilización
La fertilización
nitrogenada se realiza en época temprana del cultivo, preferentemente 15 días
después del transplante o de la siembra, en forma fraccionada en dos o tres
veces, a razón de 150 a 200 kg/ha.
En cuanto al fósforo
(P) responde positivamente al agregado de fertilizantes en suelos con niveles
bajos a moderados, las dosis utilizadas son 30 a 40 kg/ha de P y el momento
adecuado es presiembra o pretransplante.
El azufre (S) cumple un
papel importante en las cebollas pungentes, ya que constituye los compuestos
aromáticos. En suelos deficientes se soluciona usando fertilizantes
nitrogenados como el sulfato de amonio.
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Nitrógeno: Cada camión
de cebolla que sale de la finca se lleva 120 kg de nitrógeno, equivalente a 240
kg de urea.
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Efecto del agregado de
100 kg de nitrógeno/ha como urea sobre el rendimiento de bulbos (kg/ha) en
suelos arenosos de baja fertilidad. La urea se aplicó en dos momentos en partes
iguales: a los 15 días del transplante y a los 45 días de trasplantado el
cultivo. El aumento de rendimiento fue de 15 kg de cebolla por kg de nitrógeno
agregado.
Fuente: V. Lipinsky ,
2000
Análisis económico:
hay que transformar crisis en oportunidad
El precio de venta de
las hortalizas pesadas (cebolla, ajo, zapallos, zanahoria, etc.) puesto en
chacra es muy estacional y dependen de la calidad del producto (calibre,
sanidad, variedad, etc.). También varía si se vede a mercados mayoristas o
directamente se efectúan programaciones con supermercados. Sin embargo, la
actual paridad cambiaria; considerando que la cebolla es un producto de
exportación; permite acceder a precios de venta muy interesantes que no
solamente pagan de sobremanera la inversión en fertilizantes, sino que además
pueden generar importantes márgenes de ganancia como se puede observar en el
cuadro
Ingreso neto en un
planteo con fertilización con 100 kg de nitrógeno/ha y una respuesta de 1500
kg de bulbos de cebolla/ha. El Ingreso neto surge de la diferencia entre el
ingreso proveniente de la venta de la cebolla y el gasto en fertilizante. Se
tomo como precio bajo de la cebolla $0.25/kg y como precio alto $0.50/kg,
puestos en el campo respectivamente.
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